Un dictamen técnico informativo, independiente, sobre la casa que estás por comprar. Inspección visual y pruebas funcionales no destructivas en 10 rubros constructivos, entregado en máximo 48 horas.
No importa si es tu primera casa o la definitiva: comprar vivienda suele ser la decisión económica más importante que vas a tomar. Es normal sentir que no tienes las herramientas para evaluarla — no sabes de construcción, no sabes leer una grieta, no sabes si esos acabados esconden algo debajo. Eso no te hace descuidado. Te hace exactamente como el 99% de los compradores.
Ese miedo no es falta de criterio: es falta de información técnica. Nosotros te prestamos el ojo entrenado que te falta, antes de que firmes — para que la decisión la tomes tú, informado, no a ciegas.
Quiero revisar antes de firmar¿Esa grieta es normal o es grave?
No sé si lo que piden por la casa corresponde a lo que estoy comprando.
Me da pena preguntar algo que se note que no sé de construcción.
¿Y si en un año hay humedad, fugas o algo eléctrico que no vi a tiempo?
Comprar una casa es la decisión económica más grande de la vida de la mayoría de las personas — y casi la única compra de ese tamaño que se hace sin revisar el producto. Se verifica el título, el crédito, el avalúo, el notario. Nadie verifica que la casa esté bien construida. Eso es lo que hacemos nosotros.
Trabajamos exclusivamente para el comprador. No comercializamos el servicio a través de inmobiliarias, brokers ni desarrolladoras, y no recibimos pago de ninguna parte vendedora.
No reparamos lo que encontramos ni recomendamos a quién contratar para hacerlo. No ganamos más si el dictamen sale mal ni si sale bien.
No te decimos qué hacer. Te decimos qué hay. Tú decides si compras, negocias o te retiras — con información técnica en la mano.
Un recorrido corto que explica, en video, cómo trabajamos y qué revisamos en cada visita.
En México no existe la práctica establecida de inspeccionar técnicamente una vivienda antes de comprarla. En otros países es un paso normal del proceso de compra; aquí, prácticamente nadie lo hace — y no porque no haga falta.
Con yeso, pintura y acabados puestos. Lo que hay debajo — instalación eléctrica, impermeabilización, pendientes, comportamiento estructural — es justo lo que el comprador no tiene forma de evaluar por sí solo.
Las fallas constructivas rara vez se notan el día de la entrega. Aparecen en la primera temporada de lluvias o en los primeros meses de uso — cuando ya se firmó, ya se pagó y ya no hay margen de negociación.
Toda vivienda nueva tiene garantía y protección legal por vicios ocultos. En la práctica casi no se usan: el comprador no detecta el defecto a tiempo ni tiene evidencia de que ya estaba ahí desde la entrega.
El valor de la inspección depende directamente del momento en que se hace. Entre más temprano en el proceso de compra, más sirve.
Máximo margen de negociación: negociar precio, exigir correcciones como condición, o replantear la compra sin costo hundido.
El proceso ya tiene formalidad, pero todavía hay margen real para exigir reparaciones antes de firmar la escritura.
Ya sin margen de negociación. El dictamen sirve solo como soporte documental para reclamar garantía.
Un arquitecto o valuador de nuestra red acude al inmueble y realiza una inspección visual y pruebas funcionales no destructivas sobre diez rubros constructivos, siguiendo un protocolo estandarizado idéntico en todo el país. El resultado: un dictamen técnico informativo entregado en máximo 48 horas.
Grietas por tipo y patrón, desplomes, deflexiones aparentes y evidencia de asentamiento diferencial. Inspección visual, sin cálculo ni peritaje.
Estado del impermeabilizante, remates y chaflanes, sellado de penetraciones, encharcamientos, coladeras y bajadas pluviales, además de fisuras de aplanado y sellos en las 4 fachadas.
Ventilación natural o extracción mecánica, medición de humedad en muros críticos, moho, condensación y manchas en plafones.
Hermeticidad, continuidad de sellos, herrajes, drenajes del perfil y riesgo de filtración y humedad.
Presión y caudal por salida, prueba de simultaneidad, desalojo de drenajes, fugas visibles, pendientes de losa y desagüe pluvial.
Fijación y sellado de muebles de baño y cocina, descargas, mezcladoras, tarja y cespol, e instalación de gas: hermeticidad, ventilación y válvula de corte.
Tierra física, continuidad y polaridad punto por punto: cada contacto, cada apagador, cada luminaria, y revisión del centro de carga.
Nivelación, junteo, adherencia y detección de piezas huecas por percusión; remates y pendientes en áreas húmedas.
Puertas, chapas, bisagras, closets, correderas y barandales: alineación, cierre, funcionamiento y seguridad.
Uniformidad, cubrimiento, remates, manchas y resanes. Se señala todo resane aislado que pueda indicar una reparación previa.
El producto no es la visita. El producto es el dictamen.
Somos explícitos sobre nuestros límites, porque un alcance claro es lo que hace confiable un dictamen.
No es un peritaje. No emitimos dictámenes periciales ni actuamos como peritos ante autoridad alguna.
No incluye cálculo estructural. La revisión estructural es visual; si hay un hallazgo relevante, recomendamos valoración especializada a fondo.
No es una revisión legal. No revisamos escrituras, gravámenes, uso de suelo ni situación jurídica del inmueble.
No hay pruebas destructivas. No abrimos muros, pisos ni plafones. Lo no verificable se reporta como tal.
No detectamos todos los defectos posibles. Ninguna inspección visual puede hacerlo — sí recorremos siempre el protocolo completo, sin omitir secciones.
No recomendamos comprar ni no comprar. Entregamos hallazgos y recomendaciones técnicas; la decisión es siempre del cliente.
Un documento diseñado para que lo entienda alguien que no es técnico, y para que sirva como evidencia frente a quien sí lo es.
Lo esencial al inicio, para quien no va a leer el documento completo.
General y una calificación independiente por cada uno de los diez rubros.
Verde, amarillo o rojo por cada hallazgo. Sin ambigüedad.
La foto señalada, con hora y ubicación, es lo que hace el hallazgo discutible con el desarrollador.
Orientadas al ejercicio de garantías y a la negociación.
Fijo en todos los dictámenes. Explica qué protege legalmente al comprador y cómo ejercerlo.
No vendemos casas, no vendemos reparaciones y no cobramos comisión de vendedores. Nuestro único cliente es el comprador.
Una plataforma digital conduce al inspector paso a paso y exige evidencia fotográfica en cada punto. Dos inspecciones en dos ciudades entregan el mismo tipo de dictamen.
El dictamen no es para archivar: es material con el que se negocia precio, se exige corrección o se ejerce garantía, antes de firmar.
Semáforo de colores, fotos marcadas y resumen ejecutivo. Si necesitas un traductor para leer el dictamen, el dictamen falló.
Eliges el nivel según los metros cuadrados de construcción y realizas el pago en línea. Se emite factura.
Tú gestionas con el vendedor o la desarrolladora la autorización de acceso y defines día y hora. No intervenimos en esa negociación.
Confirmada la cita, asignamos a un arquitecto o valuador de nuestra red que reside en tu zona.
Recorrido completo bajo protocolo: exterior y fachada, azotea, planta alta, planta baja e instalaciones con pruebas activas al final.
En un máximo de 48 horas posteriores a la visita, en formato digital, con todos sus anexos.
Con el dictamen en mano decides: negociar, exigir corrección, proceder o replantear.
El precio se define por metros cuadrados de construcción — un criterio objetivo, que ya conoces de antemano. Precios en pesos mexicanos, con IVA incluido. Se emite factura en todos los casos.
Cobertura por estado: solo la capital y los municipios de su zona conurbada inmediata, no el estado completo — es la distancia razonable en la que un arquitecto de la zona puede trasladarse. La página todavía no está en circulación pública, así que esta lista es provisional y de cara al lanzamiento.
Puebla y zona conurbada, más el segundo grupo de plazas en puesta en marcha.
Tercer grupo de plazas. Cobertura y fechas todavía sujetas a confirmación.
Dictamen técnico informativo de carácter no vinculante, basado en inspección visual y pruebas funcionales no destructivas, sin alcance de peritaje legal ni estructural.
Los comentarios, hallazgos y recomendaciones contenidos en el dictamen tienen carácter de sugerencia técnica informativa. Tu casa sin sorpresas no emite avales, certificaciones oficiales ni garantías sobre el inmueble inspeccionado, y no recomienda ni desaconseja la adquisición del mismo.
La inspección se limita a los elementos accesibles a la vista y verificables mediante pruebas funcionales no destructivas al momento de la visita. No incluye la apertura de muros, pisos, plafones ni ningún elemento constructivo, ni el análisis o cálculo estructural del inmueble.
La decisión de compra, negociación o rechazo del inmueble es en todos los casos responsabilidad exclusiva del cliente.
Agenda tu inspección técnica y recibe tu dictamen en máximo 48 horas.